Abstract

Introducción
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la salud es esencial para asegurar la transición demográfica beneficiosa de la sociedad hacia el envejecimiento (1). Aunque el envejecimiento plantea desafíos para el bienestar, las personas mayores representan una contribución económica, social y cultural valiosa (2–4). Se observa un creciente interés en abordar los efectos del envejecimiento mediante iniciativas internacionales orientadas a enfrentar estos desafíos y promover un envejecimiento saludable (1,5–7). Organizaciones internacionales como la OMS y las Naciones Unidas han proclamado la década 2021-2030 como la década del envejecimiento saludable, con el objetivo de promover un cambio en la forma de pensar y actuar hacia el envejecimiento, y desarrollar comunidades que apoyen a las personas mayores (1,7–9). Un envejecimiento saludable se define como un proceso de optimización de las oportunidades de bienestar físico, social y mental a medida que las personas envejecen. Esta visión implica fomentar la calidad de vida, la independencia y la participación activa en la sociedad (2).
Dentro del Manual Guía para la valoración ICOPE (Atención Integrada para las Personas Mayores) se sitúa a las personas mayores en el centro de la atención (10). Por otro lado, la pandemia de la COVID-19 resaltó la importancia de abordar el envejecimiento desde una perspectiva social en las políticas de salud (7,11,12). La participación activa en la vida y las relaciones sociales son fundamentales para la salud y el bienestar de las personas mayores, mientras que la falta de apoyo social se asocia con una mayor mortalidad (12). En este sentido, resulta crucial contar con una red sólida de servicios de salud y sociales que fomenten la autonomía, la participación y el bienestar de las personas mayores, facilitando su envejecimiento en el hogar (13,14). La participación social reduce el riesgo de morbilidad, el deterioro funcional y las enfermedades mentales en las personas mayores (15). En este sentido, el contexto social juega un papel fundamental en la capacidad de los individuos para lograr un envejecimiento exitoso (16). Fortalecer la dimensión social de las personas mayores ofrece la oportunidad de reconocerlas como miembros valiosos y activos en sus comunidades (17). Este apoyo social puede fomentarse a través de actividades recreativas planificadas, con un enfoque en la salud (2, 18–20).
Los Centros Lúdicos para Personas Mayores (CLPM) son espacios diseñados para promover el bienestar y la participación social de las personas mayores a través de actividades recreativas y de ocio. Esta participación ha demostrado beneficios relacionados con el tiempo libre y la creación de una red social entre iguales (21). El ocio se entiende como un conjunto de ocupaciones a las que la persona puede dedicarse, ya sea para descanso, diversión o entretenimiento. Es también un momento propicio para desarrollar formación, participación social o creatividad (20).
Sin embargo, en España, el modelo actual de estos centros enfrenta desafíos en términos de sostenibilidad, especialmente debido al cambio en la percepción del envejecimiento por parte de las generaciones que pronto alcanzarán la edad adulta mayor. Estas generaciones no se sienten identificadas con las personas mayores que actualmente utilizan los CLPM (4). Por este motivo se requiere un cambio de paradigma, repensar el modelo desde la perspectiva de las propias personas y considerar las preferencias de las generaciones futuras (21–24).
En este contexto, un elemento clave por parte de los profesionales de la salud y de los servicios sociales es la prescripción social. Esta se define como la derivación de las personas atendidas en los servicios de salud hacia recursos de apoyo en la comunidad, con el objetivo de mejorar su bienestar. La prescripción social ha demostrado favorecer el envejecimiento saludable y contribuye a mantener la capacidad funcional y cognitiva de las personas (25).
Este estudio tiene como objetivo analizar el modelo actual de los CLPM y proponer un modelo basado en las preferencias de las personas mayores usuarias y las futuras usuarias, así como de los profesionales sociales y de la salud.
Metodología
Estudio cualitativo con diseño genérico (26,27) en un municipio de la provincia de Girona (España) de aproximadamente 5500 habitantes, de los cuales 11 % son mayores de 65 años (28). La población de estudio fueron las personas mayores involucradas en la gestión, uso o potencial uso del Centro Lúdico para Personas Mayores (CLPM), así como profesionales de la salud y servicios sociales locales. El CLPM es un espacio de encuentro para las personas mayores que contiene restauración y salas equipadas para realizar diferentes actividades de ocio, como gimnasia, informática y reuniones, situado en un municipio de Cataluña, en una zona rural pero bien conectada y a pocos kilómetros de Girona, y que cuenta con una población de 634 personas que tienen 65 o más años.
La selección de participantes se realizó mediante un muestreo propositivo. Los criterios de inclusión para el grupo de personas mayores fueron: tener 55 años o más, vivir en el domicilio, hablar catalán o castellano y no presentar deterioro cognitivo. Se decidió incluir a personas mayores de 55 años, ya que se considera que esta generación será la que más probablemente utilizará el centro en el futuro cercano, estas personas fueron incluidas en el grupo focal (GF) de potenciales usuarios del CLPM. Para los profesionales: trabajar en el ámbito de atención primaria y/o comunitario del municipio.
Para acceder a los informantes de las personas mayores que lideran el CLPM se contactó con el organismo encargado de su gestión y se solicitó su participación. Por otro lado, los informantes de las personas mayores usuarias, y potencialmente usuarias del CLPM fueron reclutados mediante carteles informativos colocados en el centro y en puntos estratégicos del municipio. Se organizaron 4 grupos focales de entre 8 y 11 personas (29), mediante una guía semiestructurada de preguntas abiertas basadas en un análisis DAFO previo. Cada GF tuvo una duración de 50 a 70 minutos. Todos los grupos fueron grabados en formato de audio, con el consentimiento informado previo de los participantes. Los GFs 1, 2 y 3 se realizaron en una sala del CLPM, mientras que el GF4 se llevó a cabo en el Centro de Salud del municipio. El número de grupos focales se determinó según el criterio de saturación de la información (30). Se recopilaron datos sociodemográficos para caracterizar la muestra y se empleó el análisis temático de datos con el software Atlas-ti v.8. El proceso de análisis fue llevado a cabo por dos investigadoras de forma independiente, seguido de una fase interpretativa para identificar ideas generales y divergencias entre los distintos grupos de participantes (31). Para asegurar el rigor del análisis se utilizaron los Standards for Reporting Qualitative Research (32). Los investigadores siguieron el criterio de reflexividad y posicionalidad (26); los moderadores del GF consideraron su posición en relación a las características comunes del grupo, la potencial presencia de relaciones de poder y la del sesgo de deseabilidad social (33). La investigación fue aprobada por el Comité de Ética y Bioseguridad de la Universidad de Girona (CEBRU0022-2019).
Resultados
El objetivo del presente estudio fue analizar el modelo actual de los CLPM y proponer un modelo de futuro. Con tal fin, se reclutó a 27 personas, cuyas características se presentan en la Tabla 1.
Descripción de los participantes.
del total de participantes n = 27, tres personas no contestaron el cuestionario.
El análisis reveló dos temas generales: 1) Modelo actual de las actividades recreativas en el CLPM y 2) Modelo futuro de las actividades recreativas en CLPM.
La Tabla 2 presenta la lista completa de categorías emergentes a partir de las narrativas de los participantes. Las tablas 3 y 4 presentan las evidencias por categorías según un Modelo gerontológico actual y futuro.
Temas y categorías según el modelo actual y futuro del Centro Lúdico Personas Mayores.
Evidencias por categorías del Modelo gerontológico actual en el Centro Lúdico Personas Mayores.
Evidencias por categorías del Modelo gerontológico futuro en el Centro Lúdico Personas Mayores.
Modelo actual de las actividades recreativas en los CLPM
El modelo actual se ilustra en la Figura 1. La visión del CLPM se percibe como un espacio de relación cerrado, utilizado exclusivamente por las personas mayores (GF 2-4). Los participantes describen a los usuarios actuales del CLPM como personas mayores con una red social limitada y con pérdida de funcionalidad física (GF 1-4). En este sentido, los profesionales de servicios sociales y de salud explican que las personas de más de 65 años, usuarias de los servicios sociales y sanitarios del municipio, manifiestan no querer asistir a las actividades recreativas del CLPM mientras puedan mantener su funcionalidad e interacción social. La misma percepción se refleja en el GF de potenciales usuarios del CLPM (GF 3). Todos los participantes de los diferentes grupos focales (GF 1-4) coinciden en señalar la existencia de estereotipos relacionados con el envejecimiento y una visión generalizada de las personas que frecuentan el CLPM.

Modelo gerontológico actual del Centro Lúdico Personas Mayores.
Entre los motivos para asistir a las actividades recreativas, se destaca la interacción social que se genera a través de juegos y tertulias (GF 1,2). En contraste, entre las razones para no asistir a estas actividades (GF 1-4), se menciona la falta de identificación con los usuarios actuales y sus formas de entretenimiento (GF 3).
Respecto a las preferencias sobre las actividades recreativas, los participantes que asisten valoran positivamente las opciones ofrecidas (como el taller de memoria, las actividades lúdicas y las actividades sociales) (GF 1,2). En cambio, los participantes que podrían asistir pero que actualmente no lo hacen, consideran estas actividades aburridas y fuera de sus áreas de interés (GF 3).
En cuanto a los beneficios de las actividades recreativas que se llevan a cabo actualmente en el CLPM, los profesionales de servicios sociales y sanitarios afirman que estas aportan beneficios claros para la salud y fortalecen la red social, previniendo la soledad y el aislamiento. Este beneficio también es señalado por los usuarios actuales del CLPM pero no por los usuarios potenciales, que consideran las actividades actuales lejanas a sus intereses.
Modelo futuro de las actividades recreativas en el CLPM
El modelo futuro se ilustra en la Figura 2. Los participantes consideran que el CLPM debe seguir siendo un espacio destinado a las personas mayores, pero con un modelo distinto al actual (GF 1-4). Este modelo futuro debería ser abierto y plural, donde personas de todas las edades se sientan cómodas (GF 1-3). Los participantes de los distintos GF están de acuerdo en que la característica principal del nuevo modelo debería ser la intergeneracionalidad, promoviendo un entorno inclusivo que abarque a personas de todas las edades (GF 1-4).

Modelo gerontológico futuro del Centro Lúdico Personas Mayores.
Es importante destacar que los profesionales de la salud y de los servicios sociales asocian la intergeneracionalidad con beneficios para la salud de las personas mayores, así como un aprendizaje positivo para niños y niñas que influye favorablemente en su desarrollo. Asimismo, los usuarios consideran prioritaria una gestión más participativa del centro, y destacan la necesidad de involucrarse en las decisiones y en la programación de las actividades recreativas. En este sentido, los participantes perciben un cambio significativo, relacionado con la tendencia a dejar de estereotipar las actividades en función de la edad cronológica de las personas y, en su lugar, a centrarse en sus intereses y preferencias (GF 3,4).
La prescripción social de actividades recreativas para las personas mayores del municipio también emerge como parte del modelo gerontológico futuro. Los profesionales de la salud y de los servicios sociales reconocen que actualmente no se prescribe con la frecuencia necesaria, ni se realiza un seguimiento adecuado de éstas (GF 4).
Finalmente, el cambio hacia un modelo gerontológico renovado se percibe como un desafío que requiere liderazgo del organismo gestor del CLPM y la participación de las personas usuarias (GF 1-4).
Discusión
El modelo gerontológico actual del CLPM es un recurso dirigido a personas muy mayores, frágiles y dependientes que ya no pueden acceder a otras redes sociales, en consonancia con los resultados de Pardasani y Berkman (34) en un CLPM de Nueva York. De manera similar, Brunt et al. (23) concluyen que las personas mayores potencialmente usuarias de los CLPM, los asocian con sus padres, pero no consigo mismas, reforzando así la imagen del usuario típico de estos centros. Este modelo puede definirse como cerrado, lineal y exclusivo para este perfil de personas, con un enfoque centrado en las actividades recreativas (23,34,35), lo que resalta la importancia de actualizar los recursos para adaptarse a las nuevas generaciones de personas mayores.
La OMS advierte que existen enormes diferencias en la forma de envejecer según el entorno físico y social y que es necesario evitar el edadismo, el cual podría influir negativamente en la formulación de políticas de salud (36). Además, las políticas deben esforzarse por incorporar las tendencias actuales y futuras de las personas mayores, incluyendo factores como la migración, el género, los avances tecnológicos y la comunicación, que están en constante evolución (36,37).
Asimismo, el informe Envejecimiento y bienestar del 2023 (38) subraya que el grupo de personas mayores abarca varias generaciones con edades distribuidas a lo largo de décadas, conformando una población heterogénea y dinámica cuyas necesidades y capacidades cambian con el paso del tiempo.
De acuerdo con investigaciones previas, las generaciones actuales en proceso de envejecimiento no suelen asistir a los CLPM debido a que consideran poco atractivas las actividades recreativas que en ellos se ofrecen. Dichas investigaciones sugieren modificar la planificación de actividades para incluir opciones que resulten físicamente, mentalmente estimulantes (ejercicio, cursos de tecnología) y culturalmente relevantes (excursiones, clases de manualidades) (4,23). En este sentido, el modelo gerontológico futuro de los CLPM debería fomentar una mayor participación de las personas cercanas a la tercera edad, adaptando las actividades a sus motivaciones, ya que en el futuro podrían convertirse en usuarios de estos centros.
En contraste, Weil (39) defiende el modelo tradicional de los CLPM, argumentando que responde adecuadamente a las necesidades de la generación actual. Para Weil (39), cambiar el modelo con base en los usuarios potenciales es un error, dado que muchos de estos manifiestan que no usarán dichos centros. Esto podría explicarse en parte por los estereotipos asociados a la vejez, que estigmatizan a las personas mayores que asisten y desalientan a otros posibles usuarios. Respecto a estos estereotipos, Bailey et al. (40) concluyen en su estudio que el estigma de vulnerabilidad y dependencia hacia las personas mayores puede retrasar intervenciones que mejorarían su calidad de vida.
En nuestro estudio, los estereotipos pueden estar limitando la participación en los CLPM de personas mayores que podrían beneficiarse de estos servicios para mejorar su salud. Esto evidencia la necesidad de diseñar estrategias y políticas que reduzcan el impacto de estos prejuicios. En este contexto, la declaración de las Naciones Unidas para la Década del Envejecimiento Saludable propone medidas concretas, de bajo costo y efectivas para combatir estereotipos como el edadismo y promover una mayor comprensión pública sobre el envejecimiento (41,42). Esto resulta crucial, ya que los resultados muestran que las actividades recreativas planificadas en los CLPM aportan beneficios para la salud y favorecen las relaciones sociales entre las personas que participan (15,34,35). En la misma línea, Kim y Park (43) confirman que los adultos mayores pueden envejecer de manera exitosa si se mantienen socialmente activos y psicológicamente bien adaptados, aun cuando experimenten cierto deterioro físico y cognitivo. Por lo tanto, es fundamental orientar los recursos hacia un modelo inclusivo e integral en el que toda persona mayor, independientemente de su condición, tenga un espacio en el CLPM (38).
La propuesta del nuevo modelo emergente se centra en la persona mayor y en sus preferencias, alineándose con el paradigma actual de atención centrada en la persona y la declaración de las Naciones Unidas sobre el envejecimiento saludable (9). El futuro CLPM se plantea como un modelo integral, abierto a personas de todas las edades, que propicia la interacción intergeneracional en lugar de estar enfocado únicamente en los adultos mayores. Entre las actividades intergeneracionales posibles en el CLPM se incluyen colaboraciones creativas con escuelas locales, creación de huertos municipales cuidados por jóvenes y personas mayores, salidas culturales con familias del municipio, y la apertura del espacio de restauración del CLPM a familias y jóvenes, con actividades culturales y musicales compartidas. Las experiencias intergeneracionales en el ámbito gerontológico han demostrado beneficios emocionales, psicológicos y físicos tanto para jóvenes como para mayores, además de contribuir a la disminución del edadismo (9,42).
En el nuevo modelo de CLPM, la prescripción social de actividades recreativas por parte de los profesionales de la salud desempeñará un papel fundamental. Los resultados del estudio indican que todos los agentes implicados reconocen la importancia de integrar la prescripción social como una práctica asistencial habitual. La evidencia demuestra que prescribir actividades que fortalezcan las redes sociales y promuevan el ocio tiene un impacto positivo en la salud y la calidad de vida de las personas (14,15), especialmente en términos de resiliencia, reducción del aislamiento y alivio de la angustia (44).
Los participantes del estudio consideran que la transformación del modelo gerontológico del CLPM presenta desafíos relacionados con la resistencia al cambio entre algunos usuarios actuales y con la falta de inversión y recursos. En este sentido, y en consonancia con las políticas propuestas en el documento Ciudades amigables con las personas mayores y la declaración de Naciones Unidas, es crucial que se propicie la inversión en los CLPM, tanto en recursos económicos como humanos, para hacer realidad la aplicación de este nuevo modelo. Es fundamental que las personas de distintas edades residentes en el municipio colaboren en la gestión y planificación del CLPM y participen en las diversas actividades que se propongan. Esto es esencial para crear comunidades en las que las personas mayores desarrollen su máximo potencial y contribuir a un cambio en la percepción del envejecimiento (6,9). Así se avanza hacia los objetivos descritos en la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, que buscan asegurar el bienestar en todas las etapas de la vida, reducir las desigualdades y construir ciudades más inclusivas, seguras y sostenibles (45).
Las limitaciones de este estudio están relacionadas con la edad media de los participantes, que es de 71 años, baja en comparación con la media de la esperanza de vida actual en Europa (81.5 años) (46). Además, el uso de los grupos focales para la recolección de datos entre personas conocidas, podría haber influido en los resultados.
Las implicaciones de este estudio son significativas por el cambio de modelo que los gestores públicos de este CLPM desean implementar. La aplicación de los resultados permitirá crear espacios de ocio que fomenten las relaciones sociales intergeneracionales y fortalezcan las redes sociales, promoviendo la salud y el bienestar de las personas, al tiempo que se reduce el edadismo. Los resultados de este estudio también arrojan luz sobre el nuevo modelo gerontológico que se está desarrollando en los países avanzados. Futuras líneas de investigación podrían orientarse en concretar con los futuros usuarios qué actividades recreativas se pueden proponer en el nuevo modelo.
Conclusiones
El modelo gerontológico actual se percibe como un espacio exclusivo para personas mayores con limitaciones de autonomía, funcionalidad reducida, escasa red social y sin un rol claro en la sociedad. Este enfoque se encuentra marcado por los estereotipos asociados a la vejez y carece de la integración de la prescripción social de actividades por parte de los profesionales de la salud y del ámbito social. En contraste, el modelo futuro se plantea como un espacio inclusivo e intergeneracional, en el que las actividades recreativas se programen de acuerdo con las preferencias individuales, permitiendo que las personas participen activamente en su planificación, sin distinciones de edad. La intergeneracionalidad contribuirá a reducir los estereotipos, mientras que la prescripción social se integrará como un componente esencial en el modelo de los Centros Lúdicos para Personas Mayores.
Footnotes
Acknowledgements
Nuestro agradecimiento a Jubilus S.L por la participación en el estudio DAFO, la captación de los participantes para los GF y todas las facilidades de acceso al centro cívico.
Declaración de conflicto de intereses
Ningún conflicto declarado.
Financiación
Este estudio ha sido financiado mediante un contrato de colaboración científica entre la Universidad de Girona y el gobierno del municipo de Celrà (Ayuntamiento de Celrà, Girona, España)
Declaración de los autores
(a) Concepción y diseño y/o análisis e interpretación de datos: Maria del Carmen Malagón, Anna Bonmatí, Cristina Bosch, Sandra Gelabert.
(b) Redacción del artículo o la revisión crítica del contenido intelectual: David Ballester, Alicia Baltasar, Gloria Reig.
(c) Todos los autores aprueban la versión enviada a Global Health Promotion.
